VALORES DE LA RELIGIÓN CRISTIANA COMO MODERADORES DEL COMPORTAMIENTO AGRESIVO EN LOS RECLUSOS


Desde la antigüedad se ha conocido que los valores religiosos pueden desempeñar un papel importante al momento de inhibir, mejorar y controlar las conductas humanas. En este breve trabajo se intentará establecer la relación entre valores religiosos y conducta, con la intención de demostrar que los primeros influyen sobre la segunda, actuando como agentes reguladores del comportamiento. Además, es necesario acotar la preocupante situación que viven actualmente nuestros centros penitenciarios (cárceles) y los reclusos que en ellos habitan. Los recintos carcelarios presentan muchos problemas, y uno de ellos es el excesivo grado de agresividad. Es por ello que en esta ocasión se toma a esta población como base fundamental de este trabajo, en tanto que urge ir solventando poco a poco el problema de la agresividad.

Establecer actividades o talleres religiosos intra carcelarios ayudaría en gran medida a los reclusos, en tanto que, pueden disminuir sus niveles agresivos, manteniendo sus mentes ocupadas y apegándose a ciertas creencias y enseñanzas de sus valores, como los que profesan colaboración, los que ordenan obediencia y amor ( a sí mismo y al prójimo), los que establecen que no se debe robar ni matar; y en caso de haberlo hecho; los que dan como una buena alternativa el arrepentimiento, también los que consideran el perdón como sustituyente al odio y al rencor. Tener fé en Dios es hacer el bien; y hacer el bien es estar con Dios... Son estos algunos de los valores cristianos en los cuales se cree subyace una muy efectiva fórmula para atacar el problema del que ya hemos venido hablando. En ello radica nuestro planteamiento y esfuerzo, encontrar y demostrar que sí se puede mejorar un centro penitenciario implantando la religión cristiana como eje alternativo y eficaz.

En este punto de la investigación, se hace necesario establecer definiciones de manera sencilla y precisa en cuanto nos sea posible, sobre qué se entiende por valores, religión y agresividad. Los valores se refieren a una excelencia o una perfección, lo que hace que un hombre sea tal, y que sin ello perdería su humanidad. Por ejemplo, se considera un valor decir la verdad y ser honesto; ser sincero en vez de ser falso; es más valioso trabajar que robar. Desde otro punto de vista, los valores son considerados referentes, pautas o abstracciones que orientan el comportamiento humano hacia la transformación social y la realización de la persona. Son guías que dan determinada orientación a la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social. Por religión se entiende, según el diccionario de la lengua española, al “conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto; como la obligación de conciencia y el cumplimiento de un deber”. Teniendo en cuenta estos dos conceptos, se podría decir que los Valores Religiosos son referentes abstractos adheridos e inherentes a sujetos que lo sostienen; son pautas que orientan y ayudan a la persona a estar en perfección con sigo misma y con la sociedad a la cuál pertenece, para de este modo encontrar su humanidad en calidad de Ser religioso y fiel creyente. Por último punto a definir hallamos la agresividad, y esta es entendida como una tendencia a actuar, responder o reaccionar en forma violenta.

Opiniones teóricas sobre religión y agresividad
Con la existencia de gran cantidad de estudios realizados, se hace posible relacionar las creencias de las personas en un Dios y en su poder sobrehumano con el buen comportamiento de las mismas. Entre estos estudios y sus autores cabe mencionar a:

  • Navarro, M. Y Martínez, E. (1981) Realizaron un trabajo que consistió en aplicar educación religiosa (rezos, oraciones, misas, charlas, diferencias entre el bien y el mal, lectura básica de La Biblia, películas religiosas, lecturas de reflexión…) a niños en escolaridad de preescolar durante un mes. Los autores encontraron que estos aprendían a tratar bien a sus compañeros, utilizaban y compartían los materiales y juguetes, jugaban sin pelear, en sus dibujos representaban figuras (que según ellos) eran Ángeles; familias felices y en armonía; y otros, hacían caso a sus maestras y sabían conocer (o al menos, dudaban) cuándo algo que pensaban estaría mal visto; por lo que se dirigían y preguntaban a sus profesoras, y si estas les afirmaban que no estaba bien, no realizaban la conducta. Este estudio nos podría servir, para darnos cuenta de que la religión, en tanto sea aplicada con regularidad y frecuencia, puede ser muy útil al momento de humanizar a las personas. Con ellos (valores cristianos) un recluso puede aprender a ser mejor persona, sacar ese buen ser que lleva dentro de sí, sin miedo a socializar en su entorno, a compartir, a dar y recibir. Mejorar cada mente y forma de pensar de manera individual puede mejorar las relaciones grupales, porque es muy bien conocido que de uno en uno se llega a números infinitos.

  • Calderón, C. (2003) en su tesis de grado para acceder al título de Criminólogo, aplico un estudio en adolescentes recluidos en el INAM- Mérida para descubrir sus niveles de agresividad y variables asociadas, en tanto que para él es factible que muchos de los delitos juveniles son cometidos por altos y descontrolados niveles de agresividad y rebeldía. El investigador descubrió que gran parte de adolescentes en conflicto con la ley eran agresivos y cometieron delitos por poseer baja autoestima, reflejándose estas variables (autoestima y agresividad) en relatos ofrecidos por ellos mismos como los que se presentan a continuación: “somos seres inferiores”, “no he estudiado por eso no valgo nada”, “solo quería llamar la atención de mis padres”, “no valgo nada, soy muy pobre y por eso todo el mundo se aprovecha”, “mi padrastro tenía razón cuando dice que soy un ocioso”, “avergüenzo a mis padres por lo que soy”, “no le tengo miedo a nadie”, “al que se me atraviese lo quiebro (lo mato)”, “a mí, que nadie me ayude, yo me ayudo solito”... Esto nos demuestra que tendremos de nuestro lado un arma fuerte si aumentamos los niveles de autoestima, para que la persona (en este caso los reclusos) tenga mayor confianza en sí y mayor aprecio por lo que son, o mejor aun, por lo que pueden llegar a ser sí se lo proponen. Esperamos que los valores religiosos cumplan el cometido aquí previsto y logren aumentar, no solo la autoestima, sino también la motivación de todos, o al menos la mayoría de los internos.

  • Juan Pablo II (2003) expresa que la religión debe ser tomada como un instrumento para difundir la Paz en los pueblos: “…contribuirá a promover el respeto de la dignidad del ser humano, a la defensa de la libertad religiosa y al fomento de la comprensión mutua entre los pueblos, convencidos como estamos de que la religión, correctamente entendida, demuestra ser un sólido instrumento para la promoción de la paz”, explicó el Pontífice. Queda entendido que la religión y sus valores son capaces de promover el respeto y comprensión mutua entre los pueblos, y es así porque puede atacar y disminuir la agresividad de las personas que los conforman, desde la misma perspectiva, sería de utilidad tomarla para promover esto mismo dentro las cárceles, es más, la eficacia resultaría igual, puesto que la cárcel se puede entender también como un pueblo, “el pueblo de los privados de libertad”.

  • Por último comentario, encontramos el emitido por la Asociación de Capellanes Evangélicos de Colombia, quienes textualmente expresan: "La Pastoral Penitenciaria Cristiana tiene que ayudar a crear, al interior de las cárceles del país, un clima de convivencia pacífica que civilice las relaciones entre los internos, y humanice el trato de la Administración y de la Guardia". Sin más que agregar a ello, se ve claramente que nos apoya en nuestro planteamiento.


Conclusión

Como eje fundamental de este trabajo, encontramos a los valores religiosos, los cuales fueron propuestos como factores capaces de moderar las conductas agresivas de los individuos, haciendo especial énfasis en los que se encuentran privados de su libertad.

A lo largo de todo el trabajo, nos pudimos dar cuenta de que hay numerosas investigaciones que apoyan nuestro planteamiento. Con ello podemos establecer que la religión posee fuertes valores que contribuyen en la inhibición de conductas antisociales y mayormente conductas agresivas. Promoviendo las actividades religiosas dentro de los recintos carcelarios, los reclusos podrán adquirir nuevas conductas, que facilitaran las relaciones entre las personas que allí habitan, creando así un ambiente de respeto y tolerancia mutua.



Si te interesa la investigación y deseas más información para profundizar y aumentar tus conocimientos sobre en el tema, aquí te brindamos una serie de páginas que podrás visitar solamente haciendo “clic” sobre ellas:

  • El "I Festival de valores cristianos" del centro de Picassent se celebra hoy con la participación de 20 reclusos. http://noticias.ya.com/local/valencia/18/08/2006/festival-valores-cristianos.html : (página del 18/08/2006)
    Este apartado sirve de claro y propio ejemplo del tema al que hemos venido trabajando, ya que nos ilustra sobre la planificación y colaboración voluntaria que tuvieron 20 reclusos en el primer "Festival de valores cristianos" del centro penitenciario de Picassent en Valencia (España) que lleva por título "Abre los ojos y disfruta". Este festival mostrará la interpretación de pequeñas representaciones teatrales, danzas, canciones y poesías realizadas por los presos.

  • Mensaje de su santidad Benedicto XVI para la celebración de La Jornada Mundial de La Paz. http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/messages/peace/documents/hf_ben-xvi_mes_20061208_xl-world-day-peace_sp.html: Realizada en el Vaticano el 8 de diciembre de 2006. Esta página contiene el mensaje escrito por su Santidad Benedicto XVI sobre la celebración de La jornada mundial de La Paz del 1 de Enero de 2007. Aquí, el Papa expresa la necesidad de paz en su preocupación por la gran violencia y deshumanización que vive nuestro mundo. Más exactamente en el subtítulo del punto 16 y 17, menciona a la iglesia como agente tutelar en la trascendencia de la persona humana.

  • Benedicto XVI. http://www.vatican.va/phome_sp.htm : (Adviento 2006) Considerada como la página oficial del Vaticano, esta nos muestra una gran gama informativa del mismo, que va desde fotografías; archivos secretos, museos, bibliotecas, mapas, basílicas y más…

  • Educación y prisión: posibilidad de presencia de un sujeto cristiano en el medio penitenciario. http://cronicasnavarras.blogia.com/2006/032939-educacion-y-prision-posibilidad-de-presencia-de-un-sujeto-cristiano-en-el-medio-.php: (Tomada de la última versión realizada el 23/03/2006) El contenido principal de este tema radica en la implantación de la educación religiosa dentro de los centros penitenciarios, ofreciéndola como una muy buena alternativa para mejorar la calidad de vida en este sitio, en tanto que podría brindar mayor tolerancia y respeto entre los internos (incluso en los demás miembros que allí hacen vida). Este texto corresponde a una ponencia presentada en el II Congreso «Católicos y vida pública», Educar para una nueva sociedad, organizado por la Fundación Universitaria San Pablo – CEU de Madrid (días 17, 18 y 19 de Noviembre de 2000).

Bibliografía



  • Calderón, C. (2003) Tesis de grado: perfil psico-social del adolescente en conflicto con la ley penal. Mérida: Venezuela.

  • Navarro, M. y Martínez, E. (1981) Educación religiosa en preescolar. Nancea: Madrid.

  • Trigo, P. (1976) Curso latinoamericano de cristianismo: tipos cristiano en Latinoamérica hoy. Ediciones Centro Gumilla. Caracas: Venezuela.

  • Vargas, C. (1987) Estudio etnográfico del comportamiento mágico religioso en La Venezuela contemporánea. Ediciones Astro Data. Maracaibo: Venezuela.